miércoles, 13 de agosto de 2008

Respirar es vivir.

La respiración no requiere esfuerzo ni voluntad, pero es muy importante hacerlo bien. Quienes respiran mal se debaten entre innumerables dificultades en todos los dominios: salud, profesión, afectividad, etc. Son, por desgracia, la mayoría, porque de hecho todos respiramos más o menos mal. Muchísimos pulmones nunca se ventilan a fondo.

Todos los fenómenos vitales están ligados a procesos de oxidación y de reducción: sin oxígeno no hay vida. Nuestras células dependen de la sangre para su aprovisionamiento de oxígeno; si por nuestras arterias circula sangre pobre en oxígeno, la vitalidad de cada una de nuestras células se encuentra disminuida. Nuestro deber, en sentido estricto, es asegurarles este aprovisionamiento de oxígeno que necesitan.

No solamente se respira muy mal, sino que a menudo la calidad del aire que se respira es más que dudosa. De aquí proviene también la falta de resistencia a las enfermedades, la fatiga, el rechazo a todo esfuerzo físico, el nerviosismo y la irritabilidad.

Si se aprende a respirar correctamente la recompensa es importante; el cuerpo se vuelve fuerte y sano; el exceso de grasa desaparece, el rostro resplandece, los ojos centellean y un encanto particular se desprende de toda la personalidad. La voz también se vuelve dulce y melodiosa. La persona iniciada en el arte de la respiración ya no es presa fácil de la enfermedad. La digestión se hace con facilidad –hay que recordar el apetito que se tiene después de una larga caminata al aire libre. Todo el cuerpo se purifica y se facilita el ser conscientes y el obrar apropiadamente.

Es cierto que una correcta respiración actúa beneficiosamente sobre la salud, pero también sobre el pensamiento y la voluntad. Se puede comprobar cuando se tiene que levantar una carga, pues se levanta más fácilmente después de haber hecho una respiración profunda. En los acontecimientos que suceden en la vida cotidiana, en las relaciones con los demás, es positivo pensar también en respirar, pues ello ayuda a no perder la consciencia y a no caer en la equivocación. Antes de una conversación, por ejemplo, para que la discusión no degenere en disputa, o si se está confuso, es beneficioso respirar conscientemente. Si durante dos o tres minutos se inspira y se espira profundamente los pensamientos se aligeran y se aclaran. Muchas veces creemos que necesitamos ayuda y la buscamos fuera de nosotros cuando en realidad toda la ayuda la tenemos en nuestro interior.

La forma de respirar y los estados mentales se hallan muy estrechamente conectados. Sólo hay que pensar en la respiración regular y profunda del sueño, en el jadeo de alguien que está muy asustado o en la suspensión de la respiración de alguien que se encuentra profundamente impactado. La respiración es un buen medio para ser conscientes del presente y del propio cuerpo. La regularidad y un ritmo pausado y profundo de la respiración tiene un efecto calmante y disminuye la velocidad del proceso del pensamiento, ayudando a vivir espiritualmente.

La respiración consciente nos aporta bendiciones incalculables en todos los planos de nuestra vida. Es preciso que observemos sus efectos positivos en nuestro cuerpo, en los sentimientos y pensamientos y, también, en todas nuestras facultades, pues la respiración consciente es a la vez una concreción de la vida espiritual y una ayuda de ésta.

Es necesario darse cuenta de la importancia que tiene la respiración. El Ser Humano respira de manera automática, gracias a su sistema nervioso, pero esta respiración no es suficiente, para aportarle la salud física, emocional, mental, y menos aun para aportarle un mayor desarrollo espiritual. Esto es así porque el ser humano, inconcientemente, hace cosas involuntarias que le impiden respirar de una manera mas completa; como lo hacen los niños cuando son muy pequeños. Por ejemplo; al tener un dolor físico, emocional, o mental, el individuo inconcientemente contrae músculos que impiden una respiración completa y con ello también contrae o impide el flujo de energías hacia su Ser Espiritual.

Para lograr desarrollar una Respiración Conciente, que aporte salud en todos los niveles antes mencionados, el individuo tendrá que hacer varias cosas, que paulatinamente, le harán posible obtener este desarrollo.

Primero tendrá que usar esta información para darle a entender a su propia mente la importancia de llegar a respirar concientemente.

Al observarse, el individuo percibirá que hay momentos en los que casi deja de respirar, momentos en los que su respiración es innecesariamente leve y otros en los que es inarmónica o ajetreada.

Al observar la respiración, deberá llegar a ser mas continua, mas profunda, mas relajada y por consiguiente mas completa, de manera que le aporte mayor oxigenación a todo su sistema fisiológico y también la posibilidad de recibir energías sutiles, que antes no ha contactado. Esto lo hará por medio de los ejercicios que se le prescriben en cada etapa de su desarrollo.

Al observar la respiración de manera tranquila y relajada, habrá la tendencia del cuerpo y del Ser interior, a hacerse de manera circular. Por circular entiéndase que toma el mismo tiempo en inhalar que en exhalar.

El solo hecho de desarrollar una respiración circular, por estarla observando de manera tranquila, aporta beneficios crecientes en todos los niveles mencionados : el físico - emocional - mental y espiritual.

El estado de una persona que logra observar la respiración durante todo el día, es un estado de Ser muy diferente al de una persona que nunca se da cuenta de cómo respira.

La mesura, la respiración, el ritmo, tranquilidad, paz, atención, etc. de tal persona crecerá conforme mas practique esta forma de respirar.

Unir a la respiración con la Intención y la Visualización es un tema o contexto que se realiza en esta Escuela de Trabajo Interior, produciendo nuevas posibilidades para el ser Humano.

La respiración conciente es una meditación de observación.Uno aprende a referirse a su propia respiración.Detener su cabeza y salirse de los continuos pensamientos que nos gobiernan.Le enseña a estar en el momento presente, vivir en el momento presente.Le enseña a estar consciente de todo lo que se le presenta y le ocurre a usted. Sólo el momento presente es importante. Y todo lo que ocurre en el momento presente a través de las seis puertas de los sentidos -ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y mente- debe ser notado, atendido, observado como objeto de meditación.Luego sus emociones, luego sus pensamientos.

Con una respiración conciente el consumo de oxígeno y la proporción metabólica de desgaste se reducen considerablemente, lo que indica un estado de descanso profundo..El ritmo de la respiración disminuye en forma notable, revelando mayor relajación del sistema nervioso, Este se estabiliza, como lo demuestra el número menor de reacciones galvánicas espontáneas de la piel, y el equilibrio se conserva aún después de la meditación.

sábado, 9 de agosto de 2008

NEUROESTRESS

QUE TENGAS BUEN DIA

viernes, 8 de agosto de 2008

miércoles, 6 de agosto de 2008

sábado, 19 de julio de 2008

EL ARTE DE NO ENFERMARSE

ROMPIENDO EL CIRCULO

martes, 15 de julio de 2008

Estrategias de aprendizajes
SISTEMAS REPRESENTACIONALES
Utilizamos nuestros sentidos externamente para percibir el mundo, e interiormente para “re-presentarnos” la experiencia a nosotros mismos.
Las maneras cómo recogemos, almacenamos y codificamos la información en nuestra mente –ver, oír, sentir, gustar y oler- se conocen con el nombre de SISTEMAS REPRESENTATIVOS O REPRESENTACIONALES.
Todos tenemos un sistema representacional dominante o preferido sobre los demás.
Los alumnos auditivos
utilizan más su hemisferio dominante, unen fácilmente los símbolos y saben hacer abstracciones con facilidad. Tienen una gran capacidad de adaptación al sistema escolar. Su interés se centra en las palabras y en los hechos. Pero tienen grandes dificultades para visualizar los esquemas, las imágenes y necesitan mucho tiempo para llegar a conclusiones.
Los alumnos visuales
utilizan con frecuencia su hemisferio no dominante. Se apoyan siempre en lo previamente conocido, sin comprobar su veracidad, fotografían con facilidad lugares, escenas y personas. Son muy rápidos en el pensamiento. Tienen gran capacidad para ver imágenes en el espacio en tres dimensiones, esquemas y dibujos. Tienen, por su parte, dificultades para formar conceptos abstractos y les cuesta memorizar información auditiva.
Los alumnos kinestésicos
son la oveja negra del sistema escolar. Los profesores creen que esos alumnos tienen capacidad, pero no la utilizan, son unos vagos, unos dejados. Los kinestésicos asimilan la información y la procesan a través de su cuerpo. Con fama de nerviosos, movidos e intranquilos, en realidad ellos no experimentan en su interior esas sensaciones que se les achacan. Su cerebro utiliza como aceite lubricante los movimientos motrices, de ahí la sensación de nerviosos que dan a los demás.
Los profesores y los padres no pueden comprender que para aprenderse algo necesitan andar por la habitación, coger objetos en sus manos, dibujar objetos en el aire con sus manos, moverse, gesticular.Son personas que expresan sus sentimientos, pero que se bloquean cuando se les exige que se estén quieros.
Les aburren los profesores que sueltan el rollo, que no se mueven, que están estáticos. Su memoria de actuación es mucho más efectiva que la de los otros, aunque pueden verse desbordados por su afectividad.

Cómo podemos estimular la memorización en nuestros alumnos?

Utilice todos los canales sensoriales que pueda. Lo normal es que en un aula haya alumnos con preferencia por cada uno de los canales sensoriales, por lo que facilitará su aprendizaje si elabora la información de forma visual, auditiva y kinestésica.

Preste especial atención a sus alumnos kinestésicos, facilitándoles el acceso a la información. Presente la información en unidades lógicas, que se ensamblen unas a otras, para que el alumno pueda hacer asociaciones continuas.

Evite el aburrimiento, invente cada día algo nuevo que sorprenda a sus alumnos. Si un alumno se aburre es porque la información que usted proporciona no le está llegando.

Haga que sus clases sean ser mas, pero divertidas. Se aprende mucho más cuando nos divertimos (la letra con sangre no entra)

Marque un calendario de repasos. Para que una información quede grabada es necesario insistir varias veces.

Tras una hora de estudio, hay que hacer una pausa de 10 minutos y repasar el mismo contenido durante otros 10 minutos. Al cabo de 24 horas, se vuelve a repasar el mismo contenido durante 4 minutos. Una semana despues, un mes más tarde y seis meses despues, se repasa durante 2 minutos cada vez. De esta forma se asegura una memorización prolongada.

Cambie los papeles, haga que sean sus alumnos quienes expliquen las lecciones. Cuando tenemos que explicar algo a otros, nuestro cerebro se lo organiza mejor. Estimule constantemente la curiosidad de sus alumnos.

El aburrimiento y la curiosidad son antagonistas. Evite en usted y en sus alumnos el estrés. El estrés es paralizante.

Haga descansos periódicos, la atención no se puede mantener constante durante mucho tiempo. Se ha demostrado que el periodo de comprensión se sitúa entre 20 y 40 minutos. Despues de una pausa, la concentración vuelve a estar disponible.

Motive a sus alumnos, estimule el éxito.
Lleve a sus alumnos a situaciones de aprendizaje real, programe salidas, visitas, viajes. Permítales experimentar por sí mismos
Enseñe a sus alumnos a relajarse, a estudiar en 10Hz. En esta frecuencia la memorización se multiplica.
Un buen profesor estimula el desarrollo del cortex de sus alumnos. Esto se consigue estimulando la imaginación, fomentando la tolerancia, provocando el asumir responsabilidades en su propio aprendizaje.